El piloto en la Planta Concentradora permite identificar en línea a los trabajadores y optimizar la gestión de una etapa clave para la ejecución de los mantenimientos.
La huella digital comienza a convivir con los actuales bloqueos tradicionales con candados físicos en Minera Los Pelambres. La iniciativa, que se está probando como plan piloto en la planta concentradora, busca hacer más seguro, ágil y trazable un proceso clave para la ejecución de los mantenimientos.
“La aislación es la misma y la energía cero es la misma”, explica Karen García, jefa de Seguridad de la Planta Concentradora. El cambio está en la forma de gestionar el bloqueo: las matrices, los responsables y los participantes se planifican previamente y se incorporan al sistema.
Así, cada trabajador puede bloquear y desbloquear mediante su huella digital, mientras el tótem permite consultar en línea quiénes están bloqueados según su rol. “Con la huella se demoran menos de un minuto en poder realizar su bloqueo”, destaca Karen.
El piloto surgió tras identificar desviaciones en este estándar de control. Para Nilton Coloma, senior de Planificación de la Planta Concentradora y líder del proyecto, uno de sus principales aportes es la trazabilidad: “No teníamos trazabilidad real e inmediata hasta hoy. Ahora está identificado cada trabajador, cada actividad, a qué hora ingresó a la zona de trabajo, a qué hora se retira de la misma, si se genera retrasos, etcétera”.
Esta información permite medir para aspirar a optimizar los procesos de bloqueo y desbloqueo, reducir los tiempos de mantenimiento y contribuir a una mayor productividad.
La implementación también ha requerido un importante trabajo de gestión del cambio. “poniendo énfasis en la evangelización, y así lograr este cambio de paradigma con el equipo de trabajo”, señala Coloma.
Para facilitar la adopción, se realizaron capacitaciones, enrolamiento de trabajadores y rondas de preguntas y respuestas, con apoyo de las empresas colaboradoras y de los equipos de Seguridad, Innovación, Planificación y Ejecución.
Desde Innovación y Tecnología, María Antonieta Gallegos, ingeniera de Mejora Continua, explica que el proceso incluyó la evaluación de distintos proveedores mediante una matriz técnica y la elaboración de informes para medir el desempeño de la solución en terreno.
“Los informes de cierre nos permiten decidir si es que vamos a escalar, si es que vamos a avanzar un piloto en versión 2, porque todavía hay algunas brechas que necesitamos ir a solucionar”, comenta.
La primera prueba se realizó durante una mantención del SAG 1 y, debido a sus resultados y a la positiva recepción en terreno, se proyecta extender el pilotaje hasta diciembre. Francisco Bascuñán, supervisor de Mantención Mayor de Molienda, resume el aporte de la iniciativa: “Esto nos ha permitido tener más orden en los procesos de bloqueo, más trazabilidad y también ser más productivo en el bloqueo”, explica.
Ahora el objetivo es seguir perfeccionando la herramienta y evaluar su posible extensión a otros molinos SAG, ya que el primero paso se concretó.
El programa Proveedores para un Futuro Mejor impulsa el desarrollo de capacidades, la competitividad y nuevas oportunidades de negocio para las empresas de Choapa y la región.
Como “muy positiva” califica Felipe González, gerente de Abastecimiento de Minera Los Pelambres, la experiencia de la compañía con los proveedores locales. “Durante los últimos años hemos visto una evolución significativa en las capacidades de los proveedores locales, tanto en gestión como en aspectos técnicos, de seguridad, calidad y en ámbitos que son propios de los valores de Antofagasta Minerals”, sostiene el ejecutivo.
Estos avances no son casualidad. Forman parte del trabajo impulsado a través del plan estratégico “Proveedores para un Futuro Mejor (PPFM)”, iniciativa que busca fortalecer las capacidades de las empresas de Choapa y la región con foco en competitividad, empleabilidad local, desarrollo de proveedores y gobernanza. Así, mediante programas de formación, acompañamiento técnico, fortalecimiento gremial, retroalimentación de procesos de licitación y generación de oportunidades de negocio, Minera Los Pelambres busca que las empresas del territorio puedan participar en condiciones cada vez más competitivas, cumpliendo los estándares técnicos, de seguridad y gestión que exige la industria minera.
Las cifras también avalan esta opinión. Actualmente, casi el 22% del total de contratos de la compañía son con proveedores regionales. “Hoy contamos con empresas que participan en servicios cada vez más especializados y son capaces de responder a los estándares que exige nuestra operación. Con esto, puedo asegurar que cualquier empresa local que trabaje en MLP, es capaz de colaborar con cualquier otra empresa minera en Chile y por qué no decirlo también, en el mundo”, argumenta González.
En este sentido, a través de Proveedores para un Futuro Mejor, Minera Los Pelambres trabaja junto a gremios, instituciones académicas y organismos públicos para fortalecer el ecosistema empresarial local, promoviendo la profesionalización de las empresas, el desarrollo de proveedores emergentes y la creación de capacidades que permitan diversificar la economía provincial.
“Para Antofagasta Minerals y para Minera Los Pelambres}, una minería para el futuro mejor no puede construirse sin una integración genuina con el territorio donde operamos. Los proveedores locales son parte fundamental de un ecosistema que aporta capacidades, innovación y servicios esenciales para el desarrollo de nuestra operación. A través de una red de empresas contratistas, subcontratistas y proveedores locales, impulsamos oportunidades de crecimiento compartido y fortalecemos relaciones de largo plazo basadas en el desarrollo mutuo, la colaboración y la confianza”, explica el Gerente de Abastecimiento.
En este contexto, el programa Proveedores para un Futuro Mejor se ha convertido en una herramienta clave para consolidar una red de suministro local más robusta y competitiva. Con miras al futuro, esta iniciativa continuará desarrollando capacidades empresariales, fortalecer la asociatividad, apoyar la preparación de ofertas técnicas y económicas y generar espacios de encuentro entre proveedores y compañías. Estas acciones buscan que las empresas regionales no solo participen en la cadena de valor de Minera Los Pelambres, sino que también puedan proyectar su crecimiento hacia otras operaciones mineras del país y del extranjero.
La Gerencia de Abastecimiento marca una nueva etapa, con foco en las personas, la excelencia de los procesos y un servicio cada vez más cercano a las necesidades de la operación.
“Dejen todo en la cancha. Somos un equipo que tenemos que poner el corazón con nuestros clientes, entregar un excelente servicio y por lo tanto, a los miembros de esta gerencia les digo que no olvidemos que esa es nuestra forma de trabajar”. Así resume Felipe González el espíritu con el que asumió el liderazgo de la Gerencia de Abastecimiento de Minera Los Pelambres.
Ingeniero civil industrial con mención Minería de la Universidad Católica, Felipe es santiaguino y fuera del trabajo disfruta especialmente la vida al aire libre junto a sus hijos. El cerro y la bicicleta son parte de esos panoramas familiares. También practica CrossFit desde hace 12 años y reconoce que, cuando queda tiempo, una partida de PlayStation sirve para desconectarse.
Su trayectoria profesional suma 15 años en Codelco, donde trabajó en Chuquicamata, Radomiro Tomic y posteriormente en equipos corporativos. Esa experiencia lo llevó por áreas como control de gestión y gestión de terceros, hasta llegar a China, donde durante cinco años se desempeñó en compras y luego en el área comercial.
De regreso en Santiago, continuó como Gerente de Servicios Comerciales en la Vicepresidencia de Comercialización de Codelco, antes de llegar a Pelambres en 2024. A su formación como ingeniero suma un Advanced Management Program de The Wharton School y un MBA en Hult International Business School.
Hoy enfrenta un desafío que considera especialmente atractivo: acompañar a Pelambres en una etapa de transición en la que la operación busca extender su vida útil mediante nuevas inversiones y proyectos. “Pelambres tiene hartas cosas entretenidas, está en una etapa donde se está acabando la vida útil del proyecto original, pero con foco en una etapa de transición donde está poniendo inversiones, recursos, estudios para poder alargar su vida útil hasta más allá del 2050”, asegura.
En Abastecimiento, su foco está puesto en pasar de asegurar la continuidad operacional a elevar el estándar de ese trabajo. “Hoy día lo que estamos haciendo es darle excelencia a ese trabajo, poniendo mucho foco en la planificación de nuestros contratos, el acercamiento a nuestros proveedores locales, el ordenamiento de los patios y bodegas, en un trabajo conjunto con clientes como Mantenimiento”, resume, añadiendo que el otro foco de manera transversal en su Gerencia es que “estamos empujando la excelencia de los procesos”.
Pero su principal sello no está solo en los procesos, sino en las personas. “Me gustaría recalcar lo que tiene que ver con la forma en la que nosotros vamos a actuar: siempre con respeto a las normas y las personas, siempre con altura de miras y visión de negocio, y siempre con la máxima prioridad que podamos entregar. Y por último, me gustaría darle un sello de excelencia y mejora continua”.
Por eso, su invitación al equipo es simple y directa: “Dejen todo en la cancha”. Un mensaje que resume la energía con la que Felipe González quiere enfrentar esta nueva etapa: trabajar en equipo, poner el corazón en el servicio y seguir mejorando.
Sensores de última generación entregan cubicación automática y en tiempo real, optimizando la toma de decisiones y eliminando el riesgo humano en zonas críticas.
Hasta hace poco, calcular cuánto material contenía un stockpile y entender su geometría era un desafío manual, lento y expuesto. Cuadrillas en terreno debían recorrer el área para realizar mediciones tradicionales. Hoy, esa realidad quedó en el pasado: la información fluye en línea, de manera autónoma y con una precisión milimétrica que redefine el estándar de la operación.
La transformación llegó de la mano del sistema Worksite que trajo sensores láser de corto alcance estratégicamente instalados en los stockpile de Planta y Puerto de Minera Los Pelambres. Estos dispositivos escanean de forma continua la topografía interna de las pilas, generando cubicaciones automáticas cada una hora o a requerimiento inmediato.
Para garantizar una operatividad impecable, los sensores se montaron sobre brazos y mástiles con sistemas de poleas que permiten su instalación y mantenimiento desde posiciones 100% seguras.
“Este proyecto nace de la necesidad de tener información en línea y oportuna para la toma de decisiones tanto en la planta como en el puerto”, explica Jimmy Ramos, ingeniero geomensor de la Gerencia de Planificación y Desarrollo y líder de la iniciativa.
El primer gran impacto de este salto tecnológico se vive en el corazón de la faena. Sebastián Fredes, ingeniero senior de Molienda, destaca que antes era imposible conocer la distribución exacta de la carga en tiempo real. Hoy, el sistema detecta caídas de nivel y la formación de conos invertidos al instante, una radiografía en vivo que permite anticiparse al comportamiento del material y dirigir con precisión quirúrgica el trabajo de los bulldozers. “Creo que ha sido un salto tecnológico bien importante en Pelambres”, afirma Fredes.
Pero más allá de los récords productivos, el mayor hito de esta innovación es humano. José Hidalgo, especialista en Higiene Ocupacional, recuerda que las mediciones antiguas exigían ingresar al stockpile, conviviendo con maquinaria pesada y polvo en suspensión con potencial presencia de sílice y arsénico. “Pasó de ser un trabajo impreciso y arriesgado a un proceso automatizado donde la persona sale por completo de la exposición a estos agentes de riesgo”, enfatiza Hidalgo.
Detrás de la pantalla hay un despliegue técnico monumental. El equipo de GeoSupport escaneó previamente los stockpile para calcular la ubicación matemática de cada dispositivo, diseñando soportes capaces de resistir vibraciones extremas mediante el trabajo de una cuadrilla de 20 especialistas.
“El desafío más grande fue la distribución de estos sensores para que pudiera cubrir todas las necesidades del stockpile”, revela Luis Caroca, administrador de contratos de GeoSupport.
Para soportar este ecosistema, el área de Tecnología desplegó una robusta autopista de fibra óptica. Gustavo Mendoza, ingeniero de Continuidad Operacional de MLP, explica que “esta infraestructura permite que el sistema sea monitoreado de manera remota, sacando definitivamente al operador que antes realizaba la actividad expuesto en terreno”.
Operativa desde marzo, esta plataforma es solo el primer paso de una estrategia mayor; el próximo gran objetivo ya está en marcha: procesar estos datos en tiempo real para automatizar las referencias de los bulldozers, indicándoles exactamente dónde intervenir, maximizando la eficiencia de la planta y blindando la seguridad del equipo humano.
Liderazgo cruzado alcanzó distintas áreas de Minera Los Pelambres, con foco en verificación, detectar brechas y convertir los acuerdos de seguridad en acciones concretas.
El liderazgo ejecutivo cruzado movilizó a una veintena de ejecutivos en distintos puntos de Minera Los Pelambres, desde Mina y Concentradora hasta Puerto, Tranque, Chacay y Transporte de Fluidos. La jornada permitió observar en terreno cómo se están aplicando los controles y conversar directamente con quienes ejecutan las tareas.
En la Planta Concentradora, uno de los focos estuvo en aislación y bloqueo. Karen García, jefa de Seguridad del área, destacó el aporte de esta mirada transversal: “Fue una muy buena actividad. Los liderazgos cruzados nos permiten tener la mirada de otros ejecutivos ya que nosotros estamos acá en el día a día y revisamos los problemas a diario. Entonces, cuando viene otra gente de afuera nos permite tener una visión más global más integral de cosas que en el día a día nosotros no detectamos”.
El desafío es concreto: tener todas las matrices de bloqueo modificadas al 1 de noviembre. “De aquí el primero de noviembre tenemos que tener todas las matrices de bloqueo modificadas y ese es nuestro desafío y nuestro enfoque”, señaló García.
Cristián Gacitúa, superintendente de Ejecución y Mantenimiento, explicó que su equipo verificó en terreno los puntos de bloqueo y el conocimiento de los trabajadores sobre los controles asociados. “Bueno, estuvimos en terreno haciendo una verificación con los equipos de mantenimiento de los puntos de bloqueo en trabajos críticos y verificando también el conocimiento que tiene la gente respecto a cómo bloqueamos cada equipo y cuáles controles se están haciendo en cada intervención”, afirmó.
Para avanzar, el trabajo requiere práctica y seguimiento permanente. “Nosotros nos estamos juntando semana a semana tanto la gente de mantenimiento como la gente de operaciones para ver cómo van estas bajadas, cómo vamos avanzando también en el desarrollo en este caso de las matrices de bloqueo y ver cómo también traspasamos eso a la gente”, agregó.
Desde Berliam, Luis Seguel, jefe de Área de Mantenimiento Mecánico Flotación, valoró la instancia como una oportunidad para fortalecer los controles: “Básicamente estas actividades de liderazgo, de verificaciones de nuestros controles en terreno son claves para poder abrirnos un poco el espectro respecto a si estamos cumpliendo y ver oportunidades de mejora respecto a estos mismos controles podemos ir aplicando en el día a día en nuestras labores”.
La jornada reafirmó así el propósito del liderazgo ejecutivo cruzado: estar en terreno, verificar, escuchar y transformar las oportunidades detectadas en acciones concretas.