Inspirada en los estándares de la Fórmula 1, la metodología permitió acortar 20 horas el programa original de intervención y abre el camino para replicar estas prácticas en los demás molinos de la planta.

60 horas. Ese fue el tiempo que tomó completar el cambio de revestimientos del SAG-3, frente a las 80 horas contempladas originalmente. El resultado no fue casualidad: detrás hubo una nueva forma de planificar y ejecutar la mantención, con seguridad, calidad, coordinación y eficiencia como ejes centrales.

La metodología, bautizada como Plan Monza e inspirada en los estándares de la Fórmula 1, puso el foco en la preparación anticipada, el trabajo estandarizado, la definición precisa de roles, nuevas herramientas y tecnologías, y una coordinación permanente entre las distintas especialidades y empresas colaboradoras, entre ellas Mills, MIRS y Berliam.

El equipo se había impuesto internamente el desafío de bajar la intervención a 65 horas. Finalmente, logró completarla en 60, estableciendo un nuevo referente para este tipo de trabajos. “El Plan Monza busca acercarnos a un estándar de Fórmula 1, incorporando los mismos principios de productividad, seguridad y eficiencia. Esa es nuestra meta”, explicó Francisco Bascuñán, Supervisor de Mantenciones Mayores.

La ejecución involucró cerca de 400 personas durante el peak de la mantención y consideró, además, la operación simultánea de dos robots por cilindro. La planificación permitió también abordar los principales modos de falla identificados durante los últimos seis meses en la Línea 3, generando acciones específicas para fortalecer la confiabilidad y el desempeño de los equipos en la próxima campaña.

Uno de los desafíos críticos estuvo en los giros del molino, donde el equipo de Electricidad e Instrumentación buscó reducir los tiempos para dar mayor continuidad al cambio de revestimientos. “Nos desafiamos a realizar los giros en menos de 20 minutos, buscando llegar a un tiempo óptimo de 18 minutos”, explicó Rubén Esteban Alarcón Céspedes, Ingeniero de Mantenciones Mayores del Área Eléctrica.

Para ello, se apoyaron en tres ejes: preparación previa, roles definidos y una coordinación precisa de cada maniobra. El resultado alcanzado en el SAG-3 marca ahora el inicio de un nuevo desafío: evaluar y replicar estas prácticas para “llevar este estándar a todos los molinos de la Planta Concentradora”, adelantó Francisco Bascuñán.

El Plan Monza demuestra así que una preparación rigurosa, roles claros, coordinación entre equipos, tecnología y un foco permanente en seguridad pueden transformar la manera de ejecutar las mantenciones y generar nuevas oportunidades para mejorar el desempeño de la planta.

El ciclo contempla cinco talleres teórico-prácticos y culminará con una rueda de negocios y un encuentro de proveedores locales.

Dirigentes de asociaciones empresariales y comerciales de Salamanca e Illapel participan en la “Academia de Profesionalización para Gremios del Choapa”, iniciativa impulsada por Minera Los Pelambres al alero del programa Proveedores para un Futuro Mejor, que busca fortalecer la gestión gremial y la articulación del ecosistema empresarial provincial.

Desde el 7 de julio, representantes de ACESA, ADEI, AUCO, ELSA y AGC PYMES participan en cinco talleres teórico-prácticos, presenciales y virtuales, sobre gobernanza, rol estratégico gremial, desarrollo de proveedores, posicionamiento institucional y sostenibilidad.

Para Paula Agurto, jefa de Intermediación Laboral y Proveedores Locales de Minera Los Pelambres, “Los gremios son articuladores esenciales para el comercio provincial. Esta iniciativa apunta directamente a robustecer sus capacidades internas, permitiéndoles analizar su estructura y proyectar un crecimiento sólido”.

Cristina Solís, representante de AUCO Illapel, valoró esta iniciativa. “Queremos seguir aprendiendo, ya que el conocimiento es fundamental para nosotros, y buscar nuevas formas de hacernos más visibles dentro de la provincia”, destacó.

La academia es ejecutada por CIDERE, junto al Centro de Negocios SERCOTEC Choapa, con el respaldo de Minera Los Pelambres.

El proceso también busca traducir los aprendizajes en acciones concretas, fortaleciendo la comunicación, los servicios para los asociados y la generación de alianzas. “Buscamos fidelizar a nuestros asociados, sumar nuevos miembros y generar un impacto positivo en Salamanca. Trabajamos para que a toda la comuna le vaya bien, por lo que profesionalizar nuestra gestión es clave”, señaló Mario Cortés, presidente de AGC PYMES.

Como parte del cierre de la academia se desarrollarán una rueda de negocios y un encuentro de proveedores locales, orientados a generar nuevas conexiones y oportunidades comerciales. La iniciativa forma parte de Proveedores para un Futuro Mejor, programa de Antofagasta Minerals implementado por Minera Los Pelambres para fortalecer las capacidades de las empresas del Choapa y facilitar su integración a cadenas de valor de mayor exigencia.

En una nueva ceremonia de reconocimiento, la compañía destacó siete de los 36 proyectos ejecutados durante 2025 y 2026.

Desde hace 15 años, los Equipos de Alto Desempeño forman parte de Minera Los Pelambres. Esta iniciativa reúne a trabajadores de distintas áreas para desarrollar -durante un año- proyectos que buscan abordar desafíos identificados en sus espacios y generar soluciones que puedan ser aplicadas en la operación.

Por eso, este año siete proyectos fueron reconocidos entre las 36 iniciativas desarrolladas durante 2025 y 2026, las que actualmente se encuentran materializadas y ejecutadas en la compañía.

“Me voy lleno de energía positiva de esta actividad y espero que los Equipos de Alto Desempeño sigan siendo un sello distintivo de lo que significa trabajar en Los Pelambres. Este tipo de ceremonia demuestra en vivo nuestros valores. Todos están presentes en una acción que hace que nuestros trabajadores se sientan cada vez más orgullosos del trabajo que realizan”, señaló Patricio Chacana, Gerente General de Minera Los Pelambres.

Cabe destacar que uno de los rasgos distintivos de esta iniciativa es que son los propios trabajadores de distintas áreas, desde la Mina al Puerto, quienes analizan las brechas, desarrollan alternativas y avanzan en la implementación de sus propuestas, apoyados por un especialista.

“Son los mismos equipos los que van descubriendo cuál es la brecha y la forma de solucionarla y eso le da mucha riqueza a un espacio como este. Tuvimos una variedad de soluciones, tuvimos soluciones de estandarización tecnológica, de proceso, lo que da cuenta de la madurez que ha tomado el proceso en sí”, destacó Carmen Vega, Gerenta de Excelencia Operacional.

Uno de los proyectos reconocidos fue “Aumento de capacidad de preparación de lechada de cal mediante repotenciamiento de bombas de descarga” iniciativa desarrollada por Abraham Alfaro, Pedro Valdivia, Marcelo Araya, Ángelo Gómez, Constanza Álvarez, Ilse Salinas y Loretto Ledezma.

Su expositor, Marcelo Araya, presidente del Sindicato Concentradora y Monitor Mantención. comentó que “lo que más destaco es que mientras se den oportunidad a los trabajadores de aportar con su experiencia y su trabajo, podemos demostrar que podemos llegar a ser una minera sustentable en el tiempo, segura y productiva”.

La ceremonia también reconoció a trabajadores y trabajadoras que, a través de su participación en los equipos, ponen en práctica los valores de Minera Los Pelambres.

Una de las trabajadoras reconocidas por este ámbito fue Deisy Martínez, operadora mantenedora 1 de la planta Concentradora, quien fue destacada bajo el valor de Innovación como práctica permanente. «Lo más relevante de esto es que las conexiones que se hacen son con las personas, con las diferentes áreas, sobre cómo yo muestro lo que está sucediendo y cómo el resto lo recepciona. Quiero que el resto se motive porque es esencial tener la visión de cada persona que trabaja dentro de la empresa para poder hacer las mejoras que necesitamos”, expresó la operadora.

Las iniciativas reconocidas esta edición fueron:

Aumento de capacidad de preparación de lechada de cal mediante repotenciamiento de bombas de descarga.
Mejora de iluminación de bahías en el Chancador 1.
Soporte a indicador de nivel, Sumidero Ácido Sulfúrico.
Centralización Digital de Documentos Mina.
Estandarización de válvulas de descarga de espesadores de Concentrado.
Cambio de transmisor de nivel en el silo de cal.
Estrategia y flexibilidad operacional en circuito final de molibdeno.

Esta tarea clave para la compañía fue el tema de una nueva jornada del Plan de Capacitación Ambiental 2026, dirigida a trabajadores propios y colaboradores.

Desde la cordillera hasta la costa, Minera Los Pelambres monitorea variables como calidad del aire, meteorología, ruido y recursos hídricos. Esta información permite detectar cambios, prevenir impactos y apoyar una gestión ambiental responsable.

La red incluye mediciones de MP10 y MPS, meteorología, ruido ambiental, aguas superficiales y subterráneas, agua potable y efluentes. A través de mediciones, toma de muestras y sistemas de monitoreo en línea, se obtiene información que permite evaluar las condiciones ambientales y verificar el cumplimiento de la normativa.

Pero el valor del monitoreo no está solo en medir. También está en que esa información sea conocida y comprensible, tanto al interior de la operación como en las comunidades. En este ámbito, el monitoreo participativo cumple un papel especialmente relevante.

“El monitoreo participativo ha sido especialmente relevante, ya que permite que las comunidades conozcan directamente cómo se realizan las mediciones, la toma de muestras y la interpretación de los resultados”, explica Víctor Valdebenito, Ingeniero Senior de Gestión de Riesgo Operacional y relator de la jornada.

A su juicio, la combinación de distintas herramientas permite fortalecer la transparencia: “El mayor impacto en la transparencia se ha logrado mediante la combinación del monitoreo participativo, el monitoreo en línea y el acceso público a la información ambiental”.

Explicar cómo funciona esta labor y por qué es importante fue el objetivo de la charla que forma parte del Plan de Capacitación Ambiental 2026, impulsado por la Gerencia de Medio Ambiente. La instancia busca que trabajadores propios y de empresas colaboradoras comprendan qué se monitorea para el componente del medido físico, para qué se realiza y cómo sus resultados contribuyen a prevenir impactos y fortalecer la gestión ambiental.

“Buscamos entregar herramientas que permitan gestionar adecuadamente los aspectos ambientales, promoviendo el cumplimiento normativo, la prevención de impactos y la aplicación de buenas prácticas. Queremos que cada trabajador comprenda no solo qué debe hacer, sino también por qué es importante y cuál es su rol en la protección del medio ambiente y la sostenibilidad de nuestras operaciones”, señala Camila Leyton Hernández, coordinadora del Plan de Capacitación Ambiental.

La jornada contó con más de 250 asistentes y forma parte de un ciclo que busca fortalecer el conocimiento ambiental de los equipos. Porque monitorear también es prevenir: contar con información oportuna, confiable y transparente permite anticiparse, tomar mejores decisiones y reforzar el compromiso con el cuidado del entorno.

Ingeniera civil metalúrgica de la Universidad de Concepción, cuenta con 10 años de experiencia y una trayectoria ligada a operaciones y excelencia operacional. Hoy, como gerenta de Transporte de Fluidos, asume un nuevo desafío en Minera Los Pelambres.

La nueva gerenta de Transporte de Fluidos asume el desafío de fortalecer la confiabilidad e integridad de una de las infraestructuras más críticas -en términos de riesgos- de Minera Los Pelambres. Con una trayectoria en operaciones y excelencia operacional, Karen Foster Inostroza busca impulsar una gestión preventiva, integrada y basada en altos estándares técnicos.

“Las mejores operaciones se construyen con disciplina, colaboración y excelencia”. La frase resume parte importante de la manera en que Karen entiende su trabajo y también el sello que busca imprimir en su nuevo desafío como gerenta de Transporte de Fluidos de Minera Los Pelambres.

Ingeniera civil metalúrgica de la Universidad de Concepción, Karen es oriunda de esa ciudad y antes de llegar a Los Pelambres desarrolló durante 10 años su carrera en Chuquicamata. Allí pasó por distintas áreas de mantenimiento, molienda, flotación y excelencia operacional, experiencia que complementó con un máster en la Universidad de Queensland, Australia, y diversos programas de especialización.

En Los Pelambres, se desempeñó como superintendenta de Flotación y luego asumió, en 2024, la Gerencia de Operaciones Integradas (GIO).

Ahora cambia el foco desde la producción hacia un área donde, reconoce, existen desafíos distintos por los importantes desafíos operacionales asociados a la gestión de activos críticos. Karen explica que el principal desafío es fortalecer las capacidades para anticipar los eventos y robustecer los estándares de gestión.

Su llegada a Transporte de Fluidos también tiene un componente de continuidad: ya conocía al equipo desde su experiencia en GIO y reconoce en él una fortaleza sobre la cual construir. El objetivo ahora será avanzar hacia una gestión robusta de la integridad. Cuando hablamos de integridad de activos, hablamos primero de proteger a las personas, el medio ambiente y la continuidad operacional. Ese es el orden correcto.

Ese trabajo, advierte, requiere tiempo y disciplina. Para Karen, la cultura y la estandarización no son cambios que ocurran de un día para otro, pero sí herramientas capaces de dejar capacidades instaladas en las organizaciones. “Yo sé que no son trabajos de corto plazo, son de largo plazo, pero me parece que es lo que más puede quedar y trascender en las áreas”, señala.

Fuera del trabajo, Karen disfruta hacer deporte, viajar y compartir con su familia. Su hijo Tomás es hoy su principal motor y reconoce que equilibrar la vida familiar con los desafíos profesionales ha sido uno de los aprendizajes más importantes de su carrera. Después de varios años combinando trabajo y estudios -incluido un MBA minero en la Universidad de Chile que está próxima a terminar- reconoce que ahora quiere bajar un poco el ritmo académico.

En su nuevo cargo, sin embargo, el desafío recién comienza. Y lo enfrenta con una idea clara sobre el equipo que quiere construir: “Creo profundamente en los equipos. Los mejores resultados aparecen cuando existe confianza, colaboración y un propósito compartido. Mi desafío es consolidar una cultura donde la seguridad, la disciplina operacional, la mejora continua y el trabajo integrado sean parte de nuestra forma de hacer las cosas. Si logramos eso, los resultados llegarán como consecuencia”.