Nació como una necesidad de la propia comunidad, para luego hacerse realidad con el apoyo de Minera Los Pelambres. Hoy se traduce en una cancha renovada, donde jugadores, hinchas y familias completas podrán entrenar y disputar cada partido en condiciones seguras.
En la antigua cancha jugar no era fácil. Había tierra, desniveles y una superficie irregular. Sin embargo, hoy esto cambió. La comunidad de El Queñe cuenta con un nuevo espacio que permitirá meter goles, correr y gambetear con seguridad y de manera profesional. Un lugar pensado para toda la comunidad. Para que vecinos y vecinas se reúnan, las familias compartan y crezcan ligadas al deporte.
La obra forma parte de las iniciativas comprometidas entre Minera Los Pelambres y diversas localidades rurales de la comuna para impulsar proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En este contexto, las nuevas instalaciones fueron desarrolladas mediante un trabajo conjunto que además de la Compañía, suma también a la misma comunidad, la Municipalidad de Salamanca y Fundación Huella Local, como institución experta en la construcción de este tipo de espacios deportivos.
La transformación del recinto era una de las principales prioridades para los habitantes del sector. Así lo recordó Lorenzo Vázquez, representante de la comunidad de El Queñe, quien señaló que “teníamos una cancha en bastante malas condiciones, obviamente era de tierra, había un desnivel bien prolongado que igual afectaba a los jugadores. Se hizo un trabajo enorme aquí”.
La nueva infraestructura contempla una superficie superior a los 6.000 metros cuadrados, dimensiones reglamentarias, césped sintético de estándar internacional, base amortiguadora “Shock Pad” que reduce las lesiones, cierre perimetral, sistema de drenaje e iluminación LED certificada para competencias y actividades nocturnas.
En una comuna donde el fútbol rural forma parte de la identidad local y cada fin de semana junta a jugadores, hinchas y familias completas, este espacio busca convertirse en un lugar de encuentro para habitantes de El Queñe y sectores cercanos.
Antonio Rubio, subgerente de Relaciones Comunitarias de Minera Los Pelambres, explicó que “es un espacio deportivo donde pueden compartir mujeres, hombres y niños. Hoy vivimos en esta instancia harta alegría de parte de los dirigentes. Nos deja bien contentos porque con El Queñe seguimos en una ruta de inauguraciones. El trabajo ha sido permanente, bien arduo, no exento de complicaciones como todo proyecto de esta envergadura. Así que la satisfacción es grande y eso se nota hoy en las caras de los dirigentes”.
Respecto del proceso que permitió concretar la iniciativa, Lorenzo Vázquez destacó que “fue un trabajo largo de cuatro años con diferentes actores. Reuniones con la compañía, con las empresas gestoras y dio por resultado esto que nunca perdimos la fe, estuvimos siempre pendiente de esto y le dimos siempre el empuje”. Además, agregó que “los vecinos, los jugadores y los pueblos aledaños están bastante agradecidos por las condiciones en que quedó la cancha”.
Para Dionel Mondaca, jugador histórico del Club Deportivo El Queñe, esta inauguración tiene un significado especial. “En los tiempos en que nosotros jugábamos, eran canchas de tierra, muy disparejas. Por eso, para mí es un honor y un sueño ver esto hecho realidad. Lo más importante es que esta cancha queda para las generaciones que vienen. Y qué bonito será, cuando ya estemos más viejitos, ver a nuestros nietos jugando acá. Estoy muy agradecido de Minera Los Pelambres y de todas las personas que encabezaron este proyecto tan bonito que hoy estamos cumpliendo”.
La nueva cancha se suma a otras iniciativas de infraestructura deportiva impulsadas en localidades rurales de Salamanca que contribuyen a fortalecer espacios destinados a la actividad física, la recreación y la calidad de vida de la comuna.
La iniciativa busca fortalecer la integración de las y los nuevos trabajadores mediante contenidos específicos del área.
“El objetivo principal del onboarding técnico es complementar la inducción corporativa de Minera Los Pelambres mediante una integración práctica y específica hacia la Gerencia Transporte de Fluidos”. Así resume Javier Muñoz, Superintendente de Transporte Fluidos, la incorporación del nuevo programa para ingreso del área.
Según comenta el ejecutivo, se trata de un “proceso que busca que los nuevos ingresos del área posean las herramientas, los conocimientos operacionales y contexto del negocio necesarios para desempeñarse de manera segura y eficiente en la gerencia para alinear desde el inicio una comprensión común de procesos, KPIs, modelo operativo y cultura del área”.
Su implementación nace como continuidad de la inducción general para cubrir las competencias operacionales específicas de cada puesto. Busca acelerar la curva de aprendizaje, estandarizar los conocimientos técnicos base para mitigar riesgos y formalizar la transferencia del saber experto desde el primer día.
Desde la Gerencia de Personas y Organización, Catalina Olate, Gestora de Aprendizaje, señala que “la proyección es transformar esta iniciativa en un estándar institucional. Este onboarding técnico está cargado en nuestra plataforma Academia MLP y permite complementar la inducción corporativa con contenidos específicos del área, entregando a los nuevos ingresos una mejor comprensión de sus procesos y desafíos desde el primer día”.
Yerko Fernández, Jefe de Turno Transporte Fluidos, destacó que en “este último año, en la gerencia de TF la dotación profesional ha aumentado considerablemente. Por esta razón queremos entregar un conocimiento más específico de nuestra área, poniendo énfasis en los equipos, instalaciones, operación normal y operación eventual, parámetros operacionales y los riesgos que tenemos si fallan nuestros sistemas”.
Para finalizar, el jefe de turno enfatizó: lo que se busca es “generar un sentido de pertenencia e integración en la gerencia, poder ubicarnos en un mismo espacio geográfico y técnico, y saber la relevancia que tenemos en el proceso las comunidades, personas y producción de la compañía”.
Los Pelambres destaca estas experiencias en un contexto en que la participación femenina en la compañía alcanzó un 33,6% al cierre de 2025, cifra que supera el promedio nacional de la industria minera.
En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Minería, Minera Los Pelambres releva las experiencias de trabajadoras que han desarrollado su trayectoria profesional en la compañía, reflejando el impacto de las oportunidades de incorporación, capacitación y crecimiento que hoy permiten una mayor participación femenina en la industria.
Una de estas historias es la de Katherin Cortés, quien ingresó a la compañía en 2020 a través del programa de Aprendices. Proveniente de un ámbito laboral completamente distinto, asumió el desafío de incorporarse a la minería y desarrollar nuevas competencias en la operación.
“Yo llegué a la compañía y no me imaginaba todo lo que conlleva ser minera. Cuando vi una pala casi me desmayé, porque es otro mundo, los camiones son gigantes. Y yo no podía creer que tenía que operar esos camiones, cuando con suerte podía operar un auto chiquitito. Fue tremendo”, recuerda.
Actualmente, Katherin se desempeña como operadora de camión aljibe en el área de Servicios, desempeñando un rol clave en la operación y valorando las oportunidades de crecimiento que ha encontrado en la compañía.
“Me siento una mujer totalmente empoderada, muy bendecida, porque este trabajo, más allá de lo laboral, me enseñó a crecer como mujer, como persona y como mamá”, destaca.
Una experiencia similar es la de Mariana Molina, operadora del área de Chancado y Correas, quien se convirtió en la primera integrante de su familia vinculada a la minería. Proveniente de una familia dedicada tradicionalmente a la agricultura y la apicultura en Illapel, veía su ingreso a Minera Los Pelambres como una meta difícil de alcanzar.
Tras adquirir experiencia en empresas colaboradoras, logró integrarse a la operación directa de la compañía, donde destaca el apoyo recibido por parte de su equipo de trabajo durante su proceso de incorporación.
“Me sentí acogida desde el primer minuto. Mis compañeros se adaptaron rápidamente y me ayudaron para que yo también lo hiciera, integrándome al equipo de manera muy natural”, señala.
Asimismo, destaca las oportunidades que hoy existen para que más mujeres se incorporen a la industria minera. “Que lo intenten, porque en realidad no se pierde absolutamente nada. Aunque parezca que la oportunidad es pequeña o muy lejana, si uno lo sigue intentando y no se da por vencido, nada es imposible”, comenta.
Historias como las de Katherin y Mariana reflejan el aporte que realizan las mujeres en las distintas áreas de la operación y cómo la minería se ha consolidado como un espacio de desarrollo profesional para talentos diversos.
El Proyecto Adaptación Operacional (proyecto PAO) ha llegado a su punto máximo de contratación, reforzando nuestro compromiso con la región y nuestra proyección a futuro.
La iniciativa, que ha acumulado casi 16 mil puestos de trabajo desde el inicio de su construcción en 2024, considera una inversión cercana a los US$2.000 millones para duplicar la capacidad de la planta desalinizadora que la compañía posee en Los Vilos y construir un nuevo concentraducto, alejándolo de las localidades más pobladas, entre otras obras.
“En un contexto económico como el actual, el proyecto PAO nos permite aportar a la economía de la región de Coquimbo y del país con empleo, inversión y oportunidades de desarrollo para proveedores locales. Al mismo tiempo, es fundamental para proyectar el desarrollo de Los Pelambres de forma sustentable, utilizando principalmente agua de mar para producir cobre”, comentó Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals.
Uno de los efectos más visibles de esta inversión se refleja en la generación de puestos de trabajo. Del total de los 16 mil empleos generados por el proyecto durante su construcción, más de 5 mil corresponden a personas que viven en la región.
Al respecto, Patricio Chacana, gerente general de Minera Los Pelambres, destaca que “estamos en un periodo de alta contratación de mano de obra del proyecto y, como es nuestro compromiso, una importante cantidad de trabajadores son vecinos de la provincia y la región, lo que ratifica que, además de contribuir a contar con una operación más sustentable, también lo hacemos entregando oportunidades laborales”.
El beneficio económico también alcanza a las empresas regionales. Durante la construcción del PAO se han invertido más de US$74 millones en compras y contratos con proveedores locales. A esto se suman los contratos que mantiene la operación regular de Minera Los Pelambres con más de 200 proveedores regionales: durante 2025 realizó pagos por US$152 millones a empresas de la región.